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23. ¿QUÉ PASA SI LA FAMILIA NO CAMBIA?
Simplemente que al adicto le puede costar mucho más recuperarse.
Los padres, ante la problemática de la drogadicción
en el hijo, primero tienen que acercarse a sí mismos, replantearse sus propios roles como personas; recién después, con
sinceridad,
pueden abordar el problema del hijo.
Los padres deben conocer el alcance del problema
de las drogas en su comunidad y en las escuelas de sus hijos; entrevistarse con los padres
de los amigos de sus hijos o compañeros de clase y evaluar la
problemática dentro de la escuela (averiguar qué jóvenes
son los consumidores de drogas y quiénes la suministran).
Los padres que sospechan que sus hijos están consumiendo drogas
deben dominar sus sentimientos de ira, resentimiento y culpabilidad.
Muchas veces niegan las evidencias de la adicción y posponen el
enfrentamiento con sus hijos; pero mientras más pronto se detecta
y aborda este problema, menos difícil será vencerlo y es
por eso que deben:
- Elaborar un plan de acción; consultar con las autoridades
escolares y otros padres.
- Analizar sus sospechas con sus hijos tranquilamente, de una manera objetiva.
- No enfrentarlos mientras se hallen bajo el influjo de alguna droga.
- Imponer medidas que
ayuden a apartar al joven de las circunstancias en las que podría consumir
drogas.
HAY QUE PRESTAR ATENCIÓN TAMBIÉN:
- A la posesión de accesorios relacionados
con las drogas, como pipas, papelillos para armar cigarrillos,
jeringas, colillas, semillas,
restos en ceniceros o dentro de los bolsillos.
- A los olores a drogas, aroma a incienso u otras fragancias para despistar.
- Detenerse a observar el manejo y la forma de
administrar e! dinero que tiene su hijo, así como la posesión de importantes
cantidades de dinero y de aparatos (motos, relojes, grabadores, etc.)
de dudosa procedencia.
Es necesario que las sospechas que usted puede abrigar respecto de sus
hijos no lesionen la relación de confianza que es conveniente
que se mantenga con ellos. Esa confianza necesaria en la relación
entre padres e hijos es un factor netamente positivo y, por supuesto,
puede ayudar a ambas partes.
Si usted se entera que su hijo consume drogas no
se dedique a buscar culpables.
Tampoco permita que el temor lo paralice; no
actúe tímidamente o con
indiferencia. Hágale saber a su hijo por qué razón está preocupado y exprésele el
deseo que usted tiene de ayudarlo para solucionar los problemas que pueda estar viviendo.
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