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29. Reinserción social. Luego de atravesar el proceso de internación en la comunidad terapéutica, hay una tercera etapa que es la de reinserción social del rehabilitado. Esta etapa dura aproximadamente un año y se realiza en casas ubicadas en la ciudad (centros de reinserción social). Consta de tres fases:
Es necesario recordar que el logro de resultados favorables en el tratamiento de rehabilitación depende siempre del drogadicto, de su deseo o no de recuperarse. El consumidor de drogas denota con su actitud un conflicto personal con muchos de los valores y principios de la sociedad en la que vive, y en los que no cree. Por eso es necesaria toda una filosofía que ofrezca razones válidas a la hora de justificar y fortalecer la decisión de abandonar las drogas. La sociedad, a través del tratamiento de rehabilitación, no puede lanzar a la calle al toxicómano sin darle armas psicológicas que le permitan no derrumbarse otra vez ante el rechazo social, la desilusión, la falta de objetivos vitales y la ansiedad que provoca una sociedad competitiva. Si no lo consigue, el individuo continuará abocado fatalmente a la recaída, porque una desintoxicación supone la eliminación momentánea del problema, pero no una cura de superación de las causas que lo motivaron. Las tareas de renovación de hábitos y de mejoramiento de las relaciones interfamiliares deben llevarse a cabo dentro del contexto de un núcleo afectivo estable. La reinserción social de un rehabilitado se centra en que éste pueda volver a vivir plenamente, es decir, a elaborar un proyecto vital.
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