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CAPITULO VII
FORMAS DE ABORDAR EL PROBLEMA
Cuando un individuo se droga lo hace por diversas
causas, y cuando está afectado gravemente, es decir cuando ya es
un toxicómano, manifiesta una serie de reacciones
patológicas diversas, que se expresan en tres niveles diferentes:
físico, psicológico y social. Por lo tanto,
cualquier intento de recuperación habrá de
ser polidimensional y abarcar, al menos, dos grandes áreas: médico-biológica
y la psicosocial.
El tratamiento varía según los conceptos
que se tengan de enfermedad y de los manejados en orden psicológico
y psiquiátrico, lo que sí parece claro es que
cualquier tratamiento que no incluya ambas vertientes
está condenado al fracaso desde antes de sus comienzos.
Lo primero a tener en cuenta a la hora de plantear un tratamiento es
que un drogadicto no puede abandonar su problema a
base solo de "fuerza de voluntad".
La propia naturaleza de la droga y de un estilo de vida
lo hace imposible. Más operativo resultará contar con las
motivaciones y la propia intención del sujeto: cuanto mayores
sean éstas, mayores posibilidades de éxito habrá.
Las motivaciones por las que un drogadependiente acude
en busca de ayuda son muy diversas:
-Solicitar ayuda cuando se presentan problemas
legales o sociales (detención por la policía,
expulsión del hogar o del trabajo).
-Escapar del medio ambiente y de su submundo marginal
por deudas contraídas.
-Deseo real de curarse y ganas de colaborar en el intento.
La pregunta habitual que todo adicto se hace
es: ¿Qué obtengo a cambio de abandonar el consumo
de drogas?
A cambio de abandonar esa vida desgraciada, el adicto debe
saber que puede recuperar salud, capacidad de emprendimiento, familia,
nuevo círculo de amistades, logros vocacionales, encauce estudiantil
y/o laboral, relación de pareja, etc.
En el caso de aquellos que comenzaron en épocas muy tempranas
cuando aún dichos sujetos no habían podido realizarse en
el plano social y decidieron colocarse al margen de
la sociedad, no hay que realizar una labor de reintegración ya
que nunca se estuvo integrado, sino una labor de inserción social primaria
en una sociedad a la que desconoce y que en la mayoría de los
casos lo considera únicamente como un delincuente y un nocivo
estorbo social.
Partiendo de estos supuestos se han desarrollado diferentes modalidades de tratamientos combinándose
en formas multidisciplinarias psiquiátricas, psicólogos,
ex adictos, médicos, asistentes sociales,
sacerdotes, etc.
TRATAMIENTO
Aclaro que soy un acérrimo defensor de las comunidades
terapéuticas pero creo que el hecho de reconocer diversas modalidades de tratamiento indican
que aún no hay ningún sistema infalible, capaz de curar
por sí solo a un drogadicto.
Existen tratamientos bastantes eficaces que han conseguido éxitos
muy notables en determinadas toxicomanías.
-La psicoterapia de grupo es una modalidad
nacida a raíz de los éxitos obtenidos por este tipo de tratamientos en grupos
de alcohólicos.
La psicoterapia puede realizarse en grupo de
pares, en familia o individualmente, siendo el primer caso el
más común.
-Las comunidades terapéuticas resultan ser el
complemento más idóneo a mi modo de ver porque posibilita
la desintoxicación, la psicoterapia y
la posterior reinserción social del individuo.
El drogadicto sigue un proceso evolutivo de
inserción a través de laborterapia, trabajos
en granjas o taller de manualidades, actividades diversas que fortifiquen
la autoestima deteriorada o inexistente.
También son muy utilizadas las psicoterapias asociadas
como la musicoterapia y el fomento de actividades creativas,
deportivas, etc., en las que el individuo pueda participar, integrarse,
e ir acercándose paulatinamente hacia una vida cotidiana ordenada,
disciplinada, con metas y proyectos claros y coherentes, etc.
Cada miembro es protagonista de su propio aprendizaje social.
Hablamos de aprendizaje social como algo similar al
proceso de maduración de un niño.
Durante este proceso, cuando el niño fracasa y triunfa siempre
está madurando, creciendo.
Desafortunadamente muchas lecciones de la vida tienen que ser aprendidas
a través de la experiencia.
Dentro de estas comunidades terapéuticas existen
lo que nosotros llamamos roles modelos, que generan un ambiente de cambio
positivo, confrontando a los miembros para que sean verdaderos modelos positivos
en sus roles y así puedan asumir nuevas responsabilidades en la
casa y fuera de ella.
El staff en la C. T. es lo que llamamos rol modelo, que además
alienta la esperanza del "yo puedo", porque generalmente somos
ex adictos que hemos pasado por el mismo proceso
o bien similar, dando así un referente a los miembros más
nuevos, de que realmente el cambio es posible.
¿QUIENES SOMOS?
En mi fuero íntimo soy de los que creemos que el cuerpo de trabajo, grupo operativo
o staff debería tener una profunda concepción cristiana
en su estilo de vida que es además adquirida como resultado del
mismo aprendizaje social, ya que creo que, además
de reencontrarse a sí mismo, los miembros de una comunidad deben
reencontrarse con el verdadero sentido de la vida, que es Dios.
Para el logro de éstos objetivos hemos dividido la estructura
del tratamiento en tres etapas:
-Admisión.
-Comunidad Terapéutica.
-Reinserción social.
CENTRO DE ADMISIÓN
Sirve como primer contacto
en el cual se practica de escucha y dado que es dirigido por ex adictos se
trabaja sobre la empatía y la identificación sirviendo
de espejo.
Las entrevistas individuales son la instancia en la cual los operadores
fijan con el entrevistado la metodología del tratamiento.
La admisión es además un servicio que opera con y para
las familias, en especial aquellas que no han podido convencer a sus
hijos de iniciar un tratamiento, para lo cual se brindan grupos
de autoayuda para ir elaborando las ansiedades y brindando
líneas de acción para manejar dentro del núcleo
familiar.
COMUNIDADES TERAPÉUTICAS
Para adolescentes de
13 a 20 años y adultos sin límites de edad; los mismos
son voluntarios, libres de drogas, que sostienen la abstinencia de drogas y alcohol y
que están guiados por un equipo multidisciplinario formado por
profesionales y no profesionales (o mejor dicho por profesionales tradicionales
y por no tradicionales). Las líneas fundamentales en el trabajo
en C. T. son tres:
Conocimiento de los sentimientos a través de sus expresiones.
La información histórica.
El comportamiento.
Desde los centros de admisión se trata de hacerles
entender la diferencia entre lo que siento y lo que pienso.
En las C. T. se crea una neta distinción entre pensamientos y
sentimientos, entrando en el mundo de los sentimientos para dar posibilidad a
los usuarios de reconocerse y de reconocer las propias reacciones instintivas
ligadas a su comportamiento.
Sobre este punto es importante la relación con los demás,
que constituyen el mayor problema para una persona que
consume drogas.
Información histórica significa conocimiento y realidad
de los problemas personales Cambiando las propias actitudes,
la persona puede reconstruir la confianza en sí misma y en los
demás. Quien usa drogas es una persona desestructurada,
de aquí que el trabajo sirva para reconstruir su estructura interior.
Estos tres momentos, ligados entre sí, dan un resultado concreto
sobre el cual se basa todo el proceso terapéutico de
la comunidad. Son momentos bien diferenciados que tienen
un espacio propio de permanencia del residente en C. T.
REINSERCIÓN SOCIAL
Luego de atravesar el período de internación en
la C. T. hay una tercera etapa que es la de reinserción
social.
Esta etapa dura aproximadamente un año y se realiza en casas ubicadas
en zonas céntricas de la ciudad.
Fase A (Residencial) Fase B (Residencial)
Fase C (Ambulatorio) FASE A: El residente elabora su
desprendimiento de la C. T. trabajando como
voluntario dentro del centro y autoevaluando a través
de grupos todo su proceso terapéutico.
FASE B: El residente vive en el centro de reinserción laboral y
trabaja o estudia fuera
del mismo y se comienza a elaborar sus primeros contactos con la sociedad
y el núcleo
familiar. En este proceso se orienta al grupo a un sistema
de autocontrol y se utiliza una dinámica centrífuga presionando
al residente afrontar todos los problemas consigo mismo,
ante la sociedad y la familia.
FASE C: La persona trabaja y vive fuera del centro convirtiendo
al programa en un
punto de sostén y referencia para la persona, participando de grupos
una vez por semana, controlando de esta manera el programa que el residen
te cumpla sus proyectos elaborados en las fases anteriores.
Creo que la utilización del término "reinserción" social no
siempre se utiliza adecuadamente.
Con frecuencia los adictos son individuos que
se negaban a aceptar las reglas de una sociedad a la que precisamente "contestaban" con
el consumo de drogas, o individuos que, por su adicción precoz,
durante la adolescencia, carecen de los aprendizajes laborales
y sociales mínimos para ser considerados miembros
activos de una sociedad. En la medida en que la drogadependencia significa
una interrupción de las relaciones sociales y
familiares, la terapia debe contar entre otros valores
y objetivos con técnicas eficaces que ayuden a la formación
y madurez personal del enfermo.
Debemos ayudar al individuo en recuperación,
en el proceso motivador para la práctica de actividades indispensables
para su integración en un mundo totalmente nuevo a sus ojos.
Recordemos siempre que el logro de resultados favorables en el tratamiento depende
siempre del propio drogadicto, de su deseo o no de
recuperarse.
Las drogas implican una toma de postura ante el medio social,
que equivale a una transgresión, consciente o no.
El consumidor de drogas denota con su actitud un conflicto
personal con muchos de los valores y principios de la sociedad (actividad
enfermiza, productividad y rentabilidad económica, represión
de los sentimientos, etc.), en los que no cree.
Por eso es necesaria toda una filosofía que ofrezca razones válidas
a la hora de justificar y fortalecer la decisión de abandonar
las drogas.
La sociedad, a través del tratamiento, no puede
lanzar de nuevo a la calle al toxicómano:
- sin darle armas psicológicas que le permitan no derrumbarse
otra vez ante el rechazo social, la desilusión,
la falta de objetivos vitales y la ansiedad que provoca una sociedad
competitiva.
- De no conseguirlo, el individuo continuará abocado fatalmente
a la recaída, porque una desintoxicación supone
la eliminación momentánea del problema,
pero no una cura de superación de las causas que lo motivaron.
- Las tareas de renovación de hábitos, costumbres y trato
intrafamiliar con sentido positivo deben llevarse a cabo dentro del
contexto de un núcleo afectivo estable.
- La organización de sistemas asistenciales eficaces, requerirían
en estos momentos, una nueva sociedad paralela dispuesta a integrar
en su seno a los ex — drogadictos,
a los recuperados.
- Sociedad en la que los principios éticos fueran fundamento
de todos y las sustancias toxicomanígenas totalmente ausentes.
- Resumiendo, diría que Reinserción Social de
un individuo implica que pueda volver a vivir plenamente, tener un
proyecto vital.
- Si bien la familia ocupa un rol protagonista, debe permitir al chico
equivocarse y así avanzar.
- El fenómeno de la reinserción tenemos
que verlo "en el qué y para qué".
- TERAPIA FAMILIAR Intervenir
en la crisis familiar.
- Intervenir en la estructura familiar.
- Transmisión de las responsabilidades.
- En este primer punto el programa trabaja en el acompañamiento
y apoya a la familia
en la crisis que sufre el sistema familiar ante la recuperación de
su hijo. Crisis que nace en el momento que se asume esta problemática
tal y como es. Se afronta esta situación en grupos
de autoayuda para padres.
- También consideramos de suma importancia intervenir en la
estructura familiar con el fin de orientar a cada integrante de la
familia a asumir sus responsabilidades dentro de los roles correspondientes.
En este nivel el programa no solo analiza la estructura en los grupos
de autoayuda, sino que también trabaja en forma
conjunta en grupos de confrontación ante la
familia y el residente.
- El objetivo que tiene este último punto es de aligerar la
presión sobre el residente,
buscando cuales son las responsabilidades del residente en la crisis
familiar y cuales son
las responsabilidades que esta estructura le debe al residente. Todo
este seguimiento
familiar paralelo se realiza durante todo el proceso del residente
dentro del programa,
estableciendo entre los padres, el residente y la Fundación
un contrato terapéutico a seguir para la rehabilitación del
joven.
TRATAMIENTOS ESPECIALES
TRATAMIENTO AMBULATORIO:
Uno de los mayores problemas
que se presentan, es poseer solo un tratamiento de
tipo residencial como única respuesta para
familias con chicos adictos a la
droga, Un tratamiento ambulatorio da
la posibilidad a los padres de "VER".
El tratamiento ambulatorio cubre un
amplio campo de chicos con problemas de "uso" de drogas que
presentan un ambiente familiar contenedor y que no tiene características
para una internación.
Dentro de este tratamiento existen varios requisitos
fundamentales para que pueda ser efectivo:
Entorno familiar contenedor.
Apoyo familiar al tratamiento.
Concurrencia familiar.
Jóvenes que "USEN" drogas.
Un tratamiento ambulatorio típico
dura aproximadamente dos años, y la duración varía por
supuesto, de acuerdo a las necesidades individuales.
El tratamiento ambulatorio incluye
además diagnóstico, examen médico y tratamiento odontológico,
como requisito fundamental, antes y durante el tratamiento ambulatorio.
Esta tratamiento ambulatorio está dividido
en tres partes:
Fase 1: Es la integración del nuevo miembro a
su grupo,
a la presión positiva ejercida por sus pares, que ha demostrado ser
la herramienta fundamental en la recuperación dentro
de la C. T.
Fase 2: En esta fase se enfoca la reconstrucción psicosocial profunda.
Lograr una estabilidad del comportamiento sin "drogas" y
fuertes relaciones interpersonales y familiares.
Fase 3: Esta fase pone énfasis en la preparación
vocacional y educacional, el desarrollo de logros personales y la capacidad
de lograr habilidades sociales que serán necesarias
fuera del tratamiento. En esta fase se colabora con los miembros
nuevos en sus tareas de estudios alimentándolos a que sean responsables.
Es importante la educación por sí misma, peor también
es importante clínicamente, ya que a través
de ella los adolescentes recuperan la autoestima mediante la competencia
académica.
Además de la formación, los adolescentes aprenden valores,
como ser el amor responsable por sí mismo y por los demás,
los premios por un trabajo creativo, cooperación, trabajo en equipo,
buena expresión, razonamiento, habilidad para resolver problemas
y respeto. La participación de la familia dentro del comportamiento
en el tratamiento es fundamental en un tratamiento ambulatorio. Una
familia no comprometida tiene el poder de tirar abajo todo esfuerzo por
parte del joven y de la institución; el tratamiento progresa mucho
más rápido cuando la familia participa en él.
OTRAS FORMAS DE TRATAMIENTO
Los toxicómanos, especialmente los heroinómanos,
han "sufrido" múltiples sistemas de intentos para su recuperación:
desde la acupuntura a la psicocirugía, llegando hasta el electroshock
o la sofrosis.
Muchas de estas pretendidas curas indican un desconocimiento absoluto
de las raíces del mal por parte de los profesionales que las aplican,
rayando algunas en la extravagancia. En la actualidad lo más efectivo
y coherente es la llamada "cura de desintoxicación" con
la que se trata de solventar un problema estrictamente
médico: la dependencia física. Consiste
en mitigar los efectos del síndrome de abstinencia,
reducir los graves malestares, utilizando una medicación adecuada, internación en clínicas
especializadas.
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