TRATAMIENTOS DE REHABILITACIÓN PARA MUJERES DROGADICTAS
Muchos familiares de mujeres drogadictas me comentaron durante mis últimos 22 años de trabajo asistencial que las CLÍNICAS PARA LA INTERNACIÓN DE DROGADICTAS brindan una vida de oscuridad espiritual y de pobreza intelectual en la que cada mujer en tratamiento no puede mostrar una actuación lúcida porque el chaleco químico, la sobre medicación y los vacíos de actividades no conforman un proyecto brillante, ambicioso o edificante.
La propuesta de la internación psiquiátrica es muy discutida, suele pasar como un vértigo en las vidas de las drogadictas pretendiendo trazar límites de lo permitido y de lo no aceptado ni tolerado en cuanto a desequilibrios o comportamientos inarmónicos.
Estas INTERNACIONES PSIQUIÁTRICAS PARA DROGADICTAS fallan cuando son demasiado breves porque devuelven al hogar a la persona adicta para que retome su existencia disarmónica, llena de luchas, intrigas, mentiras, inconductas y crueldades.
Las glorias sólo se obtienen las comunidades terapéuticas porque es allí donde mujeres adictas están ansiosas de participar en la vida solidaria, beneficiosa, donde el amor es el eje existencial, conociéndose a sí mismas, a sus compañeros de tratamiento y a Dios.
La mujer adicta aprende a ser sensible a ciertas necesidades sociales y a las injusticias derivadas de las adicciones.
Aprender a amar y a ser responsable dentro de un marco contenedor, profesional y religioso. |