Las instituciones para la atención de las adicciones no se limitan meramente a las tareas asistenciales, algunas organizaciones valoran incorporar en sus tratamientos, campañas de prevención o curso de capacitación la reciente conquista del cine, literatura, la música o el arte y la ciencia en su conjunto, presentando de uno u otro modo referencias a aquellas históricas corrientes de pensamiento que modular la filosofía, la religión y la convivencia social.
La literatura en drogadependencia del mundo occidental nos ha expuesto como la Biblia continúa siendo apreciada y muy respetada; terapeutas y adictos en tratamiento reconocen la autoridad de la figura de Dios sosteniendo que Abraham, Moisés y Cristo tienen méritos históricos indiscutibles.
La visión neo cristiana del tratamiento tiene como fundamento los valores religiosos, la luz de Cristo, el concepto de familia, las virtudes y la entrega a Dios.
El concepto judeocristiano dentro de un Instituto para la rehabilitación de drogadictos defiende valores ligados a la familia, a la persona, a la defensa del ecosistema, al estudio del amor a Dios, la crítica a esa automatización de la modernidad que encadenó almas y espíritus al vacío de la robotización de la persona.
La psicoterapia para drogadependiente subraya la inaceptabilidad de la miseria intelectual y afectiva de los seres humanos atrapados por la drogadependencia.
Con una raíz cultural impregnada de valores que provienen del monoteísmo, la comunidad terapéutica a puertas cerradas propone el nacimiento de una orientación terapéutica más humana, de inspiración religiosa tanto como científica, logrando así una vía que para en movimiento el proceso de remodelación conductual. |