Los establecimientos dedicados a la rehabilitación de drogadictos son diversos y variados.
Si centralizamos nuestra atención en la comunidad terapéutica a puertas cerradas religiosa y altamente profesionalizada debemos reconocer que se ha convertido en la suma de las aspiraciones y de las conquistas del grupo humano que la creó.
En su expresión más auténtica, en la terapia, la cultura y la educación, en la ciencia tanto como la religión ha desarrollado un conjunto de ideas específicamente abiertas y flexibles unidas en el esfuerzo por alcanzar la independencia psicofísica en una vida libre de drogas y alcohol por el bien de todos.
La comunidad terapéutica religiosa es la propuesta justa y soberana, eficaz y profesional que los familiares de los adictos siempre soñaron.
Quebranta las ideas de autodestrucción con un enriquecimiento de los ideales y una transformación integral y holística de las personas.
Forjando la voluntad individual y colectiva de lucha para conquistar una liberación auténtica y definitiva es el hecho histórico que reasume, articula y pone en práctica un conjunto de ideales y de técnicas terapéuticas cuyo objetivo es adquirir la libertad plena y genuina así como la integración equilibrada para el individuo en la sociedad. |