La comunidades terapéuticas son las nuevas creadoras de una cultura cuyos confines son tan amplios como rigurosos, profundos y humanos.
Los tratamientos de rehabilitación para alcohólicos dan una nueva perspectiva de vida al pensamiento y a la imaginación.
El individuo, a medida que avanza y progresa en su rehabilitación, también sus ideas, sus posturas y conductas, encontrándose asimismo dentro de un equilibrio en una nueva armonía existencial donde la idea de la solidaridad lo acerca a Dios y le otorga un espacio dentro de la sociedad.
Durante los últimos 40 años esta tarea se ha extendido y globalizado hasta alcanzar dimensiones imprevistas; un principio esencial define los últimos cuarenta años: la constancia; la perseverancia.
Esta es la base de una nueva ética, el ideal de preferir el bienestar individual, grupal, familiar y social, la búsqueda de una integración verdadera y auténtica de todos los componentes de la familia de la sociedad.
La comunidad terapéutica se esfuerza por eliminar los prejuicios de cualquier naturaleza, promueve el apoyo decisivo para todos los alcohólicos como fundamento de la recuperación definitiva. Es una tarea muy hermosa pero que ha debido y todavía debe ser desarrollada en las condiciones más difíciles. |